Las neuronas dependen de señales externas (los llamados factores neurotróficos) para poder mantenerse vivas, diferenciarse hasta alcanzar su estado de maduración adulto y poder realizar sus funciones de comunicación con otras neuronas y con otras células. En el trabajo, se han estudiado los mecanismos intracelulares a través de los que los factores neurotróficos realizan estas funciones.
La proteína que se ha caracterizado, la FAIM, está implicada en la activación de señales del interior celular, involucradas, a su vez, en el proceso de diferenciación neuronal y, más concretamente, en el crecimiento de prolongaciones neuríticas. En el trabajo se ha descubierto que el incremento de expresión de FAIM potencia los efectos de diferenciación de los factores neurotróficos y que si se anula la expresión de la proteína las neuronas no diferencian.
Esta regulación se produce a través de la mayor o menor activación de la vía NF kappa B. Además, se ha demostrado que NF kappa B está implicada en multitud de otras funciones en distintos tipos celulares. Así, no se debe descartar que pueda regular esta vía en otros tipos de células.
Las potenciales implicaciones patológicas de este estudio sugieren que FAIM es un elemento clave en el proceso de transmisión de señales intercelulares hacia el interior de la célula en procesos críticos para la supervivencia y diferenciación celular que pueden estar alterados en patologías humanas relevantes y, en particular, en la funcionalidad neuronal.

Hasta hace pocos años, se consideraba que la influencia genética en la etiopatogenia de la enfermedad de Parkinson era escasa. Sin embargo, el panorama ha cambiado conforme se han descrito varios genes cuyas mutaciones son capaces de inducir diferentes variedades de enfermedad de Parkinson.
El primero de ellos es el gen que codifica la proteína alfa-sinucleína, que es el componente principal de los cuerpos de inclusión (cuerpos de Lewy) que se encuentran en las neuronas de la sustancia negra y de otras estructuras cerebrales en la enfermedad de Parkinson y en la demencia con cuerpos de Lewy.
Previamente a este trabajo, se habían descrito dos mutaciones en ese gen, una de ellas sin estudio neuropatológico. Muchos estudios practicados después en familias con enfermedad de Parkinson o con demencia con cuerpos de Lewy con el fin de buscar esas u otras mutaciones en el mismo gen habían dado resultados negativos.
La mutación nueva descrita en este trabajo en una familia del País Vasco y que produce un cambio de glutámico por lisina (E46K) en una región muy conservada de la proteína hace pensar que pueda tener efectos patógenos muy importantes. Así lo hace suponer tanto la neuropatología, por la gran extensión de los cuerpos de Lewy a numerosas estructuras corticales y subcorticales, como la clínica, por el desarrollo de demencia en todos los pacientes y por la desestructuración precoz de la organización del sueño. Este último aspecto no ha sido observado en los pacientes con otras mutaciones.
Existen datos experimentales aportados por otros autores que confirman la alta capacidad que la mutación E46K tiene para inducir el plegamiento anormal y la formación de fibrillas patológicas en la alfa-sinucleína. Este hallazgo puede contribuir al mejor conocimiento de la patogenia de todo el espectro de las enfermedades humanas que cursan con el depósito de alfa-sinucleína anormal en forma de cuerpos de Lewy.