La Fundación Blas Méndez Ponce Ayuda al Niño Oncológico se compone de un equipo que constituye el medio a través del cual distintas personas se unen para contribuir al bien común y al interés general haciendo posible una parte olvidada en el cáncer infantil: que los niños se sientan niños y tengan accesos a las actividades propias de su edad, potenciando su crecimiento tanto físico como psíquico:
El proyecto consiste en el desarrollo de actividades extrahospitalarias de ocio y tiempo libre con niños que reciben tratamiento oncológico hematológico.
La periodicidad de las actividades es cada cinco semanas y tienen lugar en diferentes comunidades españolas, con una duración de entre 2 a 6 días. En estas actividades participa un grupo de niños y niñas acompañados de un equipo de profesionales multidisciplinar.
El objetivo es que a través de estas actividades los niños integren el aprendizaje y la autonomía, dando así una respuesta a sus necesidades tanto físicas como afectivas de socialización.
La base para la realización del proyecto es la constatación a través de estudios médicos que demuestran que un niño alegre afronta psicológicamente mejor el tratamiento al que se ve sometido e influye positivamente en todo su entorno.